Ya todo huele a cansancio.
Nos cernió un adiós de pies arrastrados
Que quedó aguardando un gesto
A la puerta de la esperanza.
Ya nuestras voces saben a un atardecer
-que siempre llega- de colores muertos.
Nos llega la noche, amor, nos llega la noche.
Y con ella se funde el humo del sahumerio
Que fuimos.
Todo entre nos tiene un peso de no habernos
Sabido vivir.
Nos dibujamos en la arena de una playa
Constantemente borrada por olas.
Todo nos sabe a olvido y lo sabíamos.
Pero aún así…
Aún así…
Aún…
Los otoños… los otoños.
Que dicha que existan que existan los otoños
Y su pintura de despedida de flores efímeras.
Canción de devenires misteriosos de los sentimientos.
Pero es preciso seguir viviendo.
Dejar en el cajón las manos heladas
Y guardar en la maleta la tibia sangre que
Nos queda y seguir.
Seguir tejiendo nuestros anhelos con sombras
recicladas de senderos recorridos y recordarnos
como fuimos: Brisas que el destino mudó.
miércoles 6 de mayo de 2009
martes 24 de marzo de 2009
Circunnavegación
Si pudiera apagar mi aliento de penumbras
Y cubrir con hojas verdes las miradas de otoño,
Si pudiera pintarte que la poesía es enfermedad
que no gusta de los cielos iguales.
Si pudiera hablarle a la mañana que crece
Ordenándole que aún sea la noche,
No estaría aquí desparramándome sobre
las teclas,
no crearía partituras si me gustase la vida.
(pensar/no/pensar/no)
El hastío crece con la mañana
Como hiedra transparente en mi espalda
y un pájaro me atraviesa el monte
invitándome a pasar.
(Los puertos no existen,
sólo la turbulencia de los mares)
Y cubrir con hojas verdes las miradas de otoño,
Si pudiera pintarte que la poesía es enfermedad
que no gusta de los cielos iguales.
Si pudiera hablarle a la mañana que crece
Ordenándole que aún sea la noche,
No estaría aquí desparramándome sobre
las teclas,
no crearía partituras si me gustase la vida.
(pensar/no/pensar/no)
El hastío crece con la mañana
Como hiedra transparente en mi espalda
y un pájaro me atraviesa el monte
invitándome a pasar.
(Los puertos no existen,
sólo la turbulencia de los mares)
Paréntesis mañanero
Algunas mañanas como estas extraño el cuadro de los bares, con su perfil de solitarios meditabundos en vasos de cerveza y sonrisas entreabiertas de los enamorados vertiéndose alcohol mutuamente en los espacios blancos que pinta el silencio y el chinchineo de copas de las mesas extranjeras diciéndome que la vida no amerita esfuerzo alguno, que es suave refugiarse en estas paredes cuando la humanidad se retuerce en las esquinas.
Si bien es cierto que mi sosiego hoy mece en la tranquila trasparencia de un dorado suave que descubre la mañana, aún así extraño las agrietadas paredes de los bares que arrullan de somnolencia a los cansados del cansancio.
Hay días en que desciende sobre mi conciencia la visión clara y contundente de las cosas, la mirada lúcida y confiada de que es sueño la vida, y sus retazos formales de colores bromas de un dios que no supo como completarse.
Hay días (como esté) en que me abriga la sensación de que una intrascendencia universal respira tras el hombro de las cosas y que la quietud es el mejor favor que puedo hacerme, la simple observación del devaneo externo/interno del espectáculo de no saber conocernos.
Hoy Dios es esa brecha imperceptible entre mi silencio y mi respiración lenta.
Hoy Dios me susurra al pecho que me desconozca, que descienda, que me sumerja, que no crea y descrea demasiado, que me siente en una mesa a recrear el universo.
(Despersonalizarse es un término herético para los científicos de la mente, pues es mejor aferrarse a la creencia que encausa que a la falta de fe que disuelve, pues nadie quiere bailar con fantasmas conscientemente)
Si bien es cierto que mi sosiego hoy mece en la tranquila trasparencia de un dorado suave que descubre la mañana, aún así extraño las agrietadas paredes de los bares que arrullan de somnolencia a los cansados del cansancio.
Hay días en que desciende sobre mi conciencia la visión clara y contundente de las cosas, la mirada lúcida y confiada de que es sueño la vida, y sus retazos formales de colores bromas de un dios que no supo como completarse.
Hay días (como esté) en que me abriga la sensación de que una intrascendencia universal respira tras el hombro de las cosas y que la quietud es el mejor favor que puedo hacerme, la simple observación del devaneo externo/interno del espectáculo de no saber conocernos.
Hoy Dios es esa brecha imperceptible entre mi silencio y mi respiración lenta.
Hoy Dios me susurra al pecho que me desconozca, que descienda, que me sumerja, que no crea y descrea demasiado, que me siente en una mesa a recrear el universo.
(Despersonalizarse es un término herético para los científicos de la mente, pues es mejor aferrarse a la creencia que encausa que a la falta de fe que disuelve, pues nadie quiere bailar con fantasmas conscientemente)
lunes 16 de marzo de 2009
Amanecer
Tenue manto de luz,
noche cansada que decrece,
día aún desteñido elevándose
en las paredes de las casas.
Y acá, la conciencia oscila
entre la paz que me es
y el terror de saber que
está naciendo un nuevo día.
noche cansada que decrece,
día aún desteñido elevándose
en las paredes de las casas.
Y acá, la conciencia oscila
entre la paz que me es
y el terror de saber que
está naciendo un nuevo día.
miércoles 11 de marzo de 2009
Ilusión
El sol nace en tu perfil azul,
arrobado en purpuras transparencias
que descienden escaleras de olvido.
Tus labios llenan este cuadro plagado
de ausencias que corroe toda ansia
devenida en hojas muertas.
Y así vamos,
robando sonrisas a la muerte
y amaneciendo atardeceres.
(Hay compañias que nos enseñan
a ser árboles y a bailar las
melodias del viento)
Hoy supe ser natural y dije:
que la ilusión continúe.
arrobado en purpuras transparencias
que descienden escaleras de olvido.
Tus labios llenan este cuadro plagado
de ausencias que corroe toda ansia
devenida en hojas muertas.
Y así vamos,
robando sonrisas a la muerte
y amaneciendo atardeceres.
(Hay compañias que nos enseñan
a ser árboles y a bailar las
melodias del viento)
Hoy supe ser natural y dije:
que la ilusión continúe.
Llamo a tu luna,
que se alza en mi ventana
-invisible-
Y tu eco son los tejidos
de mi almohada.
Por las noches,
garabatos tuyos me tiemblan la piel
en hojas vivas más allá de esta vida.
(Literatura, vacuidad vana
de lienzos traslucidos para descosernos
el alma por dentro)
A veces me llueven otoños
en el pecho y siempre
-casi siempre-
me remojo deshojado en las savias paridas.
Y otras veces me creces en la palma de la mano
como una buena idea que jamás tuve.
Entonces llamo a tu luna que se alza en
mi ventana.
-real, como sentirse morir-
Y tu piel viene a abrigarme el alma por fuera.
(Esta tarde sos la tarde
y sus circunstancias de habitación)
Por favor, llovéme el alma.
que se alza en mi ventana
-invisible-
Y tu eco son los tejidos
de mi almohada.
Por las noches,
garabatos tuyos me tiemblan la piel
en hojas vivas más allá de esta vida.
(Literatura, vacuidad vana
de lienzos traslucidos para descosernos
el alma por dentro)
A veces me llueven otoños
en el pecho y siempre
-casi siempre-
me remojo deshojado en las savias paridas.
Y otras veces me creces en la palma de la mano
como una buena idea que jamás tuve.
Entonces llamo a tu luna que se alza en
mi ventana.
-real, como sentirse morir-
Y tu piel viene a abrigarme el alma por fuera.
(Esta tarde sos la tarde
y sus circunstancias de habitación)
Por favor, llovéme el alma.
lunes 2 de marzo de 2009
Nunca he escrito un poema de amor
Nunca he escrito un poema de amor.
Salvo a esa orgía silenciosa que entra
-A veces-
en las noches por mi ventana.
Silencio espectral, espejo sucio
de nuestras cualidades vanas.
Nunca he escrito un poema de amor.
Salvo al susurro misterioso de las calles devenidas
en que transitamos – vos y yo –
recolectando flores de jardines vacios.
Nunca he escrito un poema de amor.
Salvo a la informe mudez que me arrebata
por las noches de palabras muertas,
de estatuas vivas.
Nunca he escrito un poema de amor.
Salvo al eco gemebundo de la primavera,
color inerte del cuadro absurdo,
materia vana de nuestra equívoca vida.
Nunca he escrito un poema de amor.
Salvo hoy que quise dibujarte en uno,
pero me extravié en el hastío y
se me fueron las ganas.
Salvo a esa orgía silenciosa que entra
-A veces-
en las noches por mi ventana.
Silencio espectral, espejo sucio
de nuestras cualidades vanas.
Nunca he escrito un poema de amor.
Salvo al susurro misterioso de las calles devenidas
en que transitamos – vos y yo –
recolectando flores de jardines vacios.
Nunca he escrito un poema de amor.
Salvo a la informe mudez que me arrebata
por las noches de palabras muertas,
de estatuas vivas.
Nunca he escrito un poema de amor.
Salvo al eco gemebundo de la primavera,
color inerte del cuadro absurdo,
materia vana de nuestra equívoca vida.
Nunca he escrito un poema de amor.
Salvo hoy que quise dibujarte en uno,
pero me extravié en el hastío y
se me fueron las ganas.
domingo 22 de febrero de 2009
Madrugada ardiente
Esta noche arde.
El viento sopla tan caliente que afecta mi sien ya acalorada y afuera la noche inquieta y rutinaria, con sus zigzagueos de humanos de ciudad, y acá el calor mezclándose en la sangre hirviendo mis pensamientos como una metáfora real, como todas las metáforas.
Noches como estas, que en el viento violento de calor, dispuestos a rechazarnos, como si la naturaleza entera por ella hablara, en un lenguaje térmico diciendo que nos rechaza.
El movimiento de mis sentimientos, oscilando entre la quietud y la ansiedad, y el calor…
Dios, el calor…
Ya voy por la tercera botella de cerveza, y los redondos gritando que estas frito angelito, nada mas oportuno, dale que va…. Dale que va…
Estoy frito, literalmente frito y metafóricamente frito también.
El vaso lleno de cerveza calma las ansias momentáneamente y los parlantes tiran riffs y nuevamente se introducen en mi trampa literaria, robándome el pensamiento, ladrón de mi cerebro.
prosa y mas prosa… prosas aburridas diciendo que me estoy derritiendo y que estoy ansioso y borracho y un tanto aburrido y que por eso recurro a las teclas del ordenador.
Probaré con los versos, que vienen siempre al auxilio de quien no soporta estar con uno mismo. Antaño era el papel, hoy un monitor pero las ansias son la única constante, desde el episodio de la manzana hasta esta noche de calor de la Asunción deforme y alejada de las glorias pasadas.
Aun no consigo los versos. Creo que esta noche, será prosa caliente…
Se me ocurre que prosa rima con prozac. Diferentes antídotos para el mismo mal, ansiedad y soledad, siempre las mismas, desde el episodio de la manzana, si desde el episodio de la manzana. Mal negocio hiciste adán en refugiarte a las sombras del árbol de las ciencias.
Me saldrán… maldición, invoco a los versos (para qué? No importa, la vida no responde a un para qué)
La madrugada caliente es sudada por las paredes
Deslizándose por el piso penetra los poros
Gotas de sudor se mezclan con el humo del cigarrillo
Que danza en los aires…
Absurdo… nada mas absurdo que el lenguaje.
Por que, abismo inmenso, me atormentas con designios eternos?
No importa, la vida no importa, el hombre no importa, la contaminación y el hambre en el mundo no importan, excepto el conseguir los versos. Eso si es importante, maldición, es lo único importante.
Pero no, tampoco lo es, solo responde a un estimulo animal, como el perro vago, responde a la necesidad del hambre de recorrer el hocico en la bolsa oscura de basura buscando alimento, así nos regocijamos en el abismo de la basura de la vida, decadentes soberbios, tratando de reírnos de la vida, conformándonos con fragmentos de ella.
Mentí…. Otra metáfora, todo miente menos la metáfora. Símbolo hermano de la farsa de la verdad, espejo sucio de lo que creemos ser, el lenguaje no es un estimulo animal, es una necesidad nacida de la soledad humana, resultado de haber visto el abismo (el episodio de la manzana, me extraña que la mayoría de los humanos seamos carnívoros).
Cioran, Pessoa… cuanto los comprendo, desde muchos años adelante en el falso tiempo.
Ya, poco a poco, me curo de la necesidad del lenguaje.
Mi cuerpo autómata escribe, pero ya no siento la necesidad de escribir algo (algo que comprenda, claro, yo que soy sincero y nada comprendo. Comprender es mentirse)
Pero sigo mintiendo. Comprendo muchas cosas y sobre esas comprensiones se eleva mi farsa. Comprendo que no hay nada que comprender y sin ganas de expiar a la razón, bazofia de corona que separa a la humanidad ciega del resto de la creación. Comprendo (y lo conseguí mediante la mentira de la lógica, por que nada tiene lógica) que la creencia del tiempo es consecuencia de la necesidad creada por causa del hecho irrefutable de la muerte.
Comprendo, sin creer que no se puede creer en nada, ya que los únicos que creemos en la naturaleza, somos nosotros.
Demonios, me doy cuenta que comprendo muchas cosas absurdas, pero no comprendo como no me levanto a recargar el vaso mientras me obstino en mentir.
Bukowsky, cuanta verdad hay en tus poemas; lo mas sensato que puede hacer alguien es estar con una copa en la mano.
(... y derrepente,
un viento fresco entra por la ventana
del costado de mi alma,
y sacude a los árboles de mi bosque
Dejando un relente tenue de gotas
que bañan a las hojas reflejando
Tedios cristalinos.
Ya sé, es la borrachera y la puta vida)
El viento sopla tan caliente que afecta mi sien ya acalorada y afuera la noche inquieta y rutinaria, con sus zigzagueos de humanos de ciudad, y acá el calor mezclándose en la sangre hirviendo mis pensamientos como una metáfora real, como todas las metáforas.
Noches como estas, que en el viento violento de calor, dispuestos a rechazarnos, como si la naturaleza entera por ella hablara, en un lenguaje térmico diciendo que nos rechaza.
El movimiento de mis sentimientos, oscilando entre la quietud y la ansiedad, y el calor…
Dios, el calor…
Ya voy por la tercera botella de cerveza, y los redondos gritando que estas frito angelito, nada mas oportuno, dale que va…. Dale que va…
Estoy frito, literalmente frito y metafóricamente frito también.
El vaso lleno de cerveza calma las ansias momentáneamente y los parlantes tiran riffs y nuevamente se introducen en mi trampa literaria, robándome el pensamiento, ladrón de mi cerebro.
prosa y mas prosa… prosas aburridas diciendo que me estoy derritiendo y que estoy ansioso y borracho y un tanto aburrido y que por eso recurro a las teclas del ordenador.
Probaré con los versos, que vienen siempre al auxilio de quien no soporta estar con uno mismo. Antaño era el papel, hoy un monitor pero las ansias son la única constante, desde el episodio de la manzana hasta esta noche de calor de la Asunción deforme y alejada de las glorias pasadas.
Aun no consigo los versos. Creo que esta noche, será prosa caliente…
Se me ocurre que prosa rima con prozac. Diferentes antídotos para el mismo mal, ansiedad y soledad, siempre las mismas, desde el episodio de la manzana, si desde el episodio de la manzana. Mal negocio hiciste adán en refugiarte a las sombras del árbol de las ciencias.
Me saldrán… maldición, invoco a los versos (para qué? No importa, la vida no responde a un para qué)
La madrugada caliente es sudada por las paredes
Deslizándose por el piso penetra los poros
Gotas de sudor se mezclan con el humo del cigarrillo
Que danza en los aires…
Absurdo… nada mas absurdo que el lenguaje.
Por que, abismo inmenso, me atormentas con designios eternos?
No importa, la vida no importa, el hombre no importa, la contaminación y el hambre en el mundo no importan, excepto el conseguir los versos. Eso si es importante, maldición, es lo único importante.
Pero no, tampoco lo es, solo responde a un estimulo animal, como el perro vago, responde a la necesidad del hambre de recorrer el hocico en la bolsa oscura de basura buscando alimento, así nos regocijamos en el abismo de la basura de la vida, decadentes soberbios, tratando de reírnos de la vida, conformándonos con fragmentos de ella.
Mentí…. Otra metáfora, todo miente menos la metáfora. Símbolo hermano de la farsa de la verdad, espejo sucio de lo que creemos ser, el lenguaje no es un estimulo animal, es una necesidad nacida de la soledad humana, resultado de haber visto el abismo (el episodio de la manzana, me extraña que la mayoría de los humanos seamos carnívoros).
Cioran, Pessoa… cuanto los comprendo, desde muchos años adelante en el falso tiempo.
Ya, poco a poco, me curo de la necesidad del lenguaje.
Mi cuerpo autómata escribe, pero ya no siento la necesidad de escribir algo (algo que comprenda, claro, yo que soy sincero y nada comprendo. Comprender es mentirse)
Pero sigo mintiendo. Comprendo muchas cosas y sobre esas comprensiones se eleva mi farsa. Comprendo que no hay nada que comprender y sin ganas de expiar a la razón, bazofia de corona que separa a la humanidad ciega del resto de la creación. Comprendo (y lo conseguí mediante la mentira de la lógica, por que nada tiene lógica) que la creencia del tiempo es consecuencia de la necesidad creada por causa del hecho irrefutable de la muerte.
Comprendo, sin creer que no se puede creer en nada, ya que los únicos que creemos en la naturaleza, somos nosotros.
Demonios, me doy cuenta que comprendo muchas cosas absurdas, pero no comprendo como no me levanto a recargar el vaso mientras me obstino en mentir.
Bukowsky, cuanta verdad hay en tus poemas; lo mas sensato que puede hacer alguien es estar con una copa en la mano.
(... y derrepente,
un viento fresco entra por la ventana
del costado de mi alma,
y sacude a los árboles de mi bosque
Dejando un relente tenue de gotas
que bañan a las hojas reflejando
Tedios cristalinos.
Ya sé, es la borrachera y la puta vida)
Anochecer
Pálido y sin rumbo, se opaca la hora en mi cuarto.
Desde la ventana, las flores rojas de hace instantes, van destiñéndose por hoy.
La copa desciende de vino, sorbo a sorbo, sosegando el alma, cuidándome de ilusiones.
Los parlantes susurran violines en esta dormida tarde del ánimo.
Hasta en las palabras hay una pausa de tedio por describir los momentos y toda la tarde se viste de vacío de ser.
Despreocupémonos de la vida y lo que ella implica. Una copa de vino y ver el atardecer valen mas que mil pasiones que erosionan y obnubilan de infinito nuestra finitud.
(El sol, lanza un ultimo aliento antes de dar paso a la dama de los sueños)
Naranja ceniciento, la tarde se dibuja, para nunca más regresar. La disposición de las nubes, el canto de los pájaros y esta sensación de desencuentro con la vida irán a la sombra de las sombras. Quién pudiera acceder a los tiempos pretéritos y empavonarse con lo que ya no volverá, una vez más, sólo una vez más.
Vida… vida…
(Las luces de las casas se encienden como estrellas del terreno y en el cielo, las estrellas titilan como casas iluminadas)
Los árboles cercanos perdieron el contorno, la mecánica universal se robó el color de las cosas.
Noche solemne de sentimientos apagados, quien pudiera mirar la vida de lejos sin tocarla y de la mano de tu manto opaco revolcarnos en las sensaciones que nos traes sin que la vida duela, o pese, o quede…
Dama de los silenciosos, oscuridad que ilumina los ojos de los que saben ver, ven lenta y efímera.
Desde la ventana, las flores rojas de hace instantes, van destiñéndose por hoy.
La copa desciende de vino, sorbo a sorbo, sosegando el alma, cuidándome de ilusiones.
Los parlantes susurran violines en esta dormida tarde del ánimo.
Hasta en las palabras hay una pausa de tedio por describir los momentos y toda la tarde se viste de vacío de ser.
Despreocupémonos de la vida y lo que ella implica. Una copa de vino y ver el atardecer valen mas que mil pasiones que erosionan y obnubilan de infinito nuestra finitud.
(El sol, lanza un ultimo aliento antes de dar paso a la dama de los sueños)
Naranja ceniciento, la tarde se dibuja, para nunca más regresar. La disposición de las nubes, el canto de los pájaros y esta sensación de desencuentro con la vida irán a la sombra de las sombras. Quién pudiera acceder a los tiempos pretéritos y empavonarse con lo que ya no volverá, una vez más, sólo una vez más.
Vida… vida…
(Las luces de las casas se encienden como estrellas del terreno y en el cielo, las estrellas titilan como casas iluminadas)
Los árboles cercanos perdieron el contorno, la mecánica universal se robó el color de las cosas.
Noche solemne de sentimientos apagados, quien pudiera mirar la vida de lejos sin tocarla y de la mano de tu manto opaco revolcarnos en las sensaciones que nos traes sin que la vida duela, o pese, o quede…
Dama de los silenciosos, oscuridad que ilumina los ojos de los que saben ver, ven lenta y efímera.
Atardecer
La tarde entra sonriente,
calma,
por la ventana
(la tarde es solo tarde,
lento y puntual rehuir
de las visiones claras de las cosas)
Un fresco arroyuelo transparente
atraviesa el aire todo
y yo lo oigo sosegadamente
atravesar los montes de mi alma.
Ya los hombres cansados se retiran de las labores que
la necesidad les ha impuesto.
Y todo esto lo veo como quien no se mezcla con las cosas de
una manera sensitiva,
sino como una cinematografía de horas
plasmadas que un director universal
ha decido cambiar la iluminación
del mundo-escenario.
Necesidad alguna me estira de las camisas del ser.
Las ansias todas se han retirado
sin esfuerzo a las cuevas oscuras
de los momentos dolientes.
Y yo bailo atardecido.
calma,
por la ventana
(la tarde es solo tarde,
lento y puntual rehuir
de las visiones claras de las cosas)
Un fresco arroyuelo transparente
atraviesa el aire todo
y yo lo oigo sosegadamente
atravesar los montes de mi alma.
Ya los hombres cansados se retiran de las labores que
la necesidad les ha impuesto.
Y todo esto lo veo como quien no se mezcla con las cosas de
una manera sensitiva,
sino como una cinematografía de horas
plasmadas que un director universal
ha decido cambiar la iluminación
del mundo-escenario.
Necesidad alguna me estira de las camisas del ser.
Las ansias todas se han retirado
sin esfuerzo a las cuevas oscuras
de los momentos dolientes.
Y yo bailo atardecido.
Parentesis nocturno
La noche envuelve con su manto y se alimenta de alientos cansados, pinta de sueños, da fe de beber a los corazones resignados, su mano acaricia a los sobrevivientes del día.
El cigarrillo reposa en el cenicero alzando su himno de humo silencioso que pinta el aire invisible.
Los perros ladran al misterio en la calle, si los hombres tuvieran menos escrúpulos aullarían ante la incertidumbre que reposa con ellos en la cama.
Una sombra de carne y camisa peina al fantasma que se muestra en un espejo, ojala los muchachos este bebiendo en el bar, piensa, y eso le basta.
En alguna parte, una mujer pinta sus labios y se alinea las cejas, mejor picaso y arquitecta práctica del deseo que cualquier filósofo frente al vacio lleno de su pensamiento.
Acá, el segundo gira con sonido de ventilador de techo, calentado una silla, oyendo el rumor del momento.
Grande es el que se contenta con el vaiven de las horas, el espectáculo del mundo.
Pobre del que se pierda en ellas, quedando presa del laberinto de esta broma interminabe, que gira y gira, vertiginosa, queriendo atravesarla con el pensamiento.
El cigarrillo reposa en el cenicero alzando su himno de humo silencioso que pinta el aire invisible.
Los perros ladran al misterio en la calle, si los hombres tuvieran menos escrúpulos aullarían ante la incertidumbre que reposa con ellos en la cama.
Una sombra de carne y camisa peina al fantasma que se muestra en un espejo, ojala los muchachos este bebiendo en el bar, piensa, y eso le basta.
En alguna parte, una mujer pinta sus labios y se alinea las cejas, mejor picaso y arquitecta práctica del deseo que cualquier filósofo frente al vacio lleno de su pensamiento.
Acá, el segundo gira con sonido de ventilador de techo, calentado una silla, oyendo el rumor del momento.
Grande es el que se contenta con el vaiven de las horas, el espectáculo del mundo.
Pobre del que se pierda en ellas, quedando presa del laberinto de esta broma interminabe, que gira y gira, vertiginosa, queriendo atravesarla con el pensamiento.
No hay puerto
Hoy llego. Creo
Adónde? Ha!
Naranja sucio, es el traje del cielo hoy,
Tardo en decidirme por un disco
Hay dias en que…
Bue… este cuadro de insuficiencia en el alma,
Luz de Luna de los frontales del alma,
Serpientes de los ofidofobicos que aman aun asi
A las serpientes.
Pero hoy llego...
Me fabricare un puerto
aun que luego no crea en el.
Este sentimiento antiguo de hastio de eternidad que sudan
Las cosas hoy es de verdad,
aun que bien de frente no crea en el.
Imposible taparse el oido cuando habla el abismo.
Pero hoy llego, aunque deba zambullirme.
Pero no se debe tomar en serio la vida.
Hoy llego.
Adónde? Ha!
Naranja sucio, es el traje del cielo hoy,
Tardo en decidirme por un disco
Hay dias en que…
Bue… este cuadro de insuficiencia en el alma,
Luz de Luna de los frontales del alma,
Serpientes de los ofidofobicos que aman aun asi
A las serpientes.
Pero hoy llego...
Me fabricare un puerto
aun que luego no crea en el.
Este sentimiento antiguo de hastio de eternidad que sudan
Las cosas hoy es de verdad,
aun que bien de frente no crea en el.
Imposible taparse el oido cuando habla el abismo.
Pero hoy llego, aunque deba zambullirme.
Pero no se debe tomar en serio la vida.
Hoy llego.
Cosas que pasan
Extranjeros vagan mis sentidos,
por ardores de arcadas devenidos
Si tan solo fluyesen como un rio
y que el fluir ya sea solo el motivo.
Ajenos a mi pasan los coches
Y el tronar de los motores me incomoda
Como una espina que se mete por el alma
Y me acompaña molestosa esta noche.
Me sumerjo en un vaso de cerveza
y en cada sorbo vienen hadas pedigueñas
que se nutren de la nada que me sueña
y que traga hoy de apoco mi cabeza.
En la angustia de una era de humanos como humos
(pero que digo, dios mio, todo es humo…)
Miro extático el presente que no cesa
Mi alma abre la boca y saborea
como un loco todo el sumo.
Más no hay nada que contente,
ni extremos ni medios.
Gateando entre botellas desbordantes
Voy buscando como un enfermo el remedio.
por ardores de arcadas devenidos
Si tan solo fluyesen como un rio
y que el fluir ya sea solo el motivo.
Ajenos a mi pasan los coches
Y el tronar de los motores me incomoda
Como una espina que se mete por el alma
Y me acompaña molestosa esta noche.
Me sumerjo en un vaso de cerveza
y en cada sorbo vienen hadas pedigueñas
que se nutren de la nada que me sueña
y que traga hoy de apoco mi cabeza.
En la angustia de una era de humanos como humos
(pero que digo, dios mio, todo es humo…)
Miro extático el presente que no cesa
Mi alma abre la boca y saborea
como un loco todo el sumo.
Más no hay nada que contente,
ni extremos ni medios.
Gateando entre botellas desbordantes
Voy buscando como un enfermo el remedio.
Deseo
Sacarme de la piel del alma
todo el aceite
untado por la sensación
de sentir vivir la vida.
Arrancarme la humanidad de la cara,
triturar los gestos,
gritar
con un silencio universal
a las estrellas que me dejen en paz,
a mi,
que no quiero nada.
Que no quiero nada,
que no quiero nada.
todo el aceite
untado por la sensación
de sentir vivir la vida.
Arrancarme la humanidad de la cara,
triturar los gestos,
gritar
con un silencio universal
a las estrellas que me dejen en paz,
a mi,
que no quiero nada.
Que no quiero nada,
que no quiero nada.
Sombras postergadas
(Nada es cierto…
y por eso todo es cierto
en la medida del juego)
Seamos aire,
aire
aire…
Aire que dobla los perfiles
de las cosas, de las casas, de las costas.
y por eso todo es cierto
en la medida del juego)
Seamos aire,
aire
aire…
Aire que dobla los perfiles
de las cosas, de las casas, de las costas.
Cuando no estás
Me llueve tu silencio por las noches,
Por goteras de abstracción enardecida
Que te crean transparente estas ansias,
Nacidas de una soledad mortecina.
Me ronda tu tácita presencia,
Danzando sobre el lecho y bajo el techo
Voy rasgando vestiduras invisibles,
Los retazos van cayendo en mi conciencia.
Por goteras de abstracción enardecida
Que te crean transparente estas ansias,
Nacidas de una soledad mortecina.
Me ronda tu tácita presencia,
Danzando sobre el lecho y bajo el techo
Voy rasgando vestiduras invisibles,
Los retazos van cayendo en mi conciencia.
viernes 20 de febrero de 2009
martes 17 de febrero de 2009
Me arremeto de pupilas al frente con…
AL fin y al cabo ¿Qué es lo que te importa?.
Ve a comprar un vino y siéntate a la sombra que te
crea en la cabeza la luz de una luna que se alza sobre
tu corta longitud, espectro temporal desintegrándote,
segundero macabro y postergado, aletargado caminante
desvaneciéndose.
No eres nada, no somos nada.
¿Acaso llorarás por eso?
¿Y en qué brazos?
¿En que regazos?
Me arremeto de pupilas de frente contra la perenne vacuidad
Gelatinosa del tiempo.
No hay soles en giros de ocasos.
Si no comprendes que no hay nada que comprender,
Definitivamente estas perdido.
(Lo cómico es que lo comprendas o no, estás perdido igual, susurro desvaneciéndose en el viento del hado que va a un prado que desconocemos)
Festeja tus sombras, siembra derrotas, abre tus ventanas de par en par y recrea tu paisaje.
¿Aún no entiendes que de nada sirve descifrar el enigma?
Ve por un vino y brinda, ebrio de falta de verdad, por tu pronto borrón y olvido.
AL fin y al cabo ¿Qué es lo que te importa?.
Ve a comprar un vino y siéntate a la sombra que te
crea en la cabeza la luz de una luna que se alza sobre
tu corta longitud, espectro temporal desintegrándote,
segundero macabro y postergado, aletargado caminante
desvaneciéndose.
No eres nada, no somos nada.
¿Acaso llorarás por eso?
¿Y en qué brazos?
¿En que regazos?
Me arremeto de pupilas de frente contra la perenne vacuidad
Gelatinosa del tiempo.
No hay soles en giros de ocasos.
Si no comprendes que no hay nada que comprender,
Definitivamente estas perdido.
(Lo cómico es que lo comprendas o no, estás perdido igual, susurro desvaneciéndose en el viento del hado que va a un prado que desconocemos)
Festeja tus sombras, siembra derrotas, abre tus ventanas de par en par y recrea tu paisaje.
¿Aún no entiendes que de nada sirve descifrar el enigma?
Ve por un vino y brinda, ebrio de falta de verdad, por tu pronto borrón y olvido.
Carta para no enviar
Bien sabes que los brillos del cuadro multiforme que se funde en transparencia latente con los pliegues de las huellas de las manos, de las hojas, las líneas curtidas, de los caminos harapientos en que pisamos.
No son más que un suspiro casual, casi inexistente; y que las cosas como tu piel y la mía, tus gestos y mis sarcasmos no son más que giros del dado en el tablero corrugado de los montes que nos creamos… que nos creemos.
Bien sabes que no compito; bien sabes que sé de los hechiceros que apuestan a tirarte de las camisas del alma. Más bien sabes que tampoco moveré más que la pluma para recrear en palabras los surcos de mi aliento en tu alma en un silencio escéptico, obnubilado, rasgando velos de mentiras.
No soy (ni pretendo ser) embanderado de los ideales de mundos alimenticios que te creas. Bien sabes, efímera niña, que no veo más valor en un hombre que en un gusano. Bien sabes, también, que pienso del arte y que en rondas donde bocas desdentadas hagan su habitual alarde de vanidad, me hallarás mirando las burbujas de mi vaso de cerveza.
Bien sabes, mujer, que poco haré para salir del fango en que me encuentro, pues mi trato con la vida no es ser nombrado por desconocidas lenguas futuras, sino mas bien disolverme cada vez más en algo parecido al viento, al color marrón de las hojas que transmutan en invierno para perderse en un verano anónimo, uno más de miles de millones que a nadie le importa.
Pero esto no sé si sabes, que cuando me pierda en la inutilidad de la materia suspirada por el anónimo desconocido, tu esencia irá a perderse con ella, porque desde esa madrugada de una fecha ya olvidada en que te inyectaste en mis venas, toda esa mágica vacuidad llamada vida pasó a ser un lecho más liviano, como un montículo de hojas caídas y que el crujido al arrojarse sobre ellas divierten a los niños que habitan en mi alma.
No son más que un suspiro casual, casi inexistente; y que las cosas como tu piel y la mía, tus gestos y mis sarcasmos no son más que giros del dado en el tablero corrugado de los montes que nos creamos… que nos creemos.
Bien sabes que no compito; bien sabes que sé de los hechiceros que apuestan a tirarte de las camisas del alma. Más bien sabes que tampoco moveré más que la pluma para recrear en palabras los surcos de mi aliento en tu alma en un silencio escéptico, obnubilado, rasgando velos de mentiras.
No soy (ni pretendo ser) embanderado de los ideales de mundos alimenticios que te creas. Bien sabes, efímera niña, que no veo más valor en un hombre que en un gusano. Bien sabes, también, que pienso del arte y que en rondas donde bocas desdentadas hagan su habitual alarde de vanidad, me hallarás mirando las burbujas de mi vaso de cerveza.
Bien sabes, mujer, que poco haré para salir del fango en que me encuentro, pues mi trato con la vida no es ser nombrado por desconocidas lenguas futuras, sino mas bien disolverme cada vez más en algo parecido al viento, al color marrón de las hojas que transmutan en invierno para perderse en un verano anónimo, uno más de miles de millones que a nadie le importa.
Pero esto no sé si sabes, que cuando me pierda en la inutilidad de la materia suspirada por el anónimo desconocido, tu esencia irá a perderse con ella, porque desde esa madrugada de una fecha ya olvidada en que te inyectaste en mis venas, toda esa mágica vacuidad llamada vida pasó a ser un lecho más liviano, como un montículo de hojas caídas y que el crujido al arrojarse sobre ellas divierten a los niños que habitan en mi alma.
martes 10 de febrero de 2009
¿Por qué estoy escribiendo todavía?
La observo acostada y su cuadro me sigue cuando mi atención desfila en otra parte, se pierde entre las tazas acumuladas del escritorio, las teclas pulsan sus piernas y su respiración se burla del sentido de la pantalla.
Y yo, por alguna razón me empeño en recorrerla sin límites a un metro suyo y hundo los ojos en su piel imaginada.
¿Por qué no me acuesto a su lado?
Y yo, por alguna razón me empeño en recorrerla sin límites a un metro suyo y hundo los ojos en su piel imaginada.
¿Por qué no me acuesto a su lado?
lunes 26 de enero de 2009
Cuando callé una tarde
Una tarde ella me dijo
Que deberíamos dejarnos llover,
Derramarnos sobre avenidas que
Desembocan en glorietas de espinas.
Y Si se nos pudre un brazo
No podarlo en aras de la belleza,
Que el otoño embriaga tanto
Como una flor.
Sentarnos en la mesa de un bar
A beber con las sombras,
Pasear la cabeza por las grietas
De los sueños.
Taladrar la realidad sin mucho
Esfuerzo y abrazarnos al cansancio
Si este llega desde un horizonte
Anochecido.
Trazarle renglones a las cosas
Y dibujarnos en ella con el pulso
Puesto en el viento.
Yo le creí.
Que deberíamos dejarnos llover,
Derramarnos sobre avenidas que
Desembocan en glorietas de espinas.
Y Si se nos pudre un brazo
No podarlo en aras de la belleza,
Que el otoño embriaga tanto
Como una flor.
Sentarnos en la mesa de un bar
A beber con las sombras,
Pasear la cabeza por las grietas
De los sueños.
Taladrar la realidad sin mucho
Esfuerzo y abrazarnos al cansancio
Si este llega desde un horizonte
Anochecido.
Trazarle renglones a las cosas
Y dibujarnos en ella con el pulso
Puesto en el viento.
Yo le creí.
jueves 4 de diciembre de 2008
Buscando tu puerta
Me decis verde, cielo, caracol.
Y yo me repliego para dentro de mis venas,
urgo en mis bolsillos buscando piedras azules
y encuentro pelusas de algodón gris;
Me sonrojo, sonries.
Me decis calles, viento, do mayor
y yo corro a esconderme tras mis hemoglobinas,
rasgo una célula buscando que sangre miel
mas de ella solo brota arena tibia.
Me sonrojo, sonries.
Me decis: vamos chico, no te esfuerces,
y sonries.
Y el espacio todo alrededor se derrumba
y quedo desnudo .
Me sonrojo, sonries.
Te digo: es que me cuestas, niña
- - -
- - -
- - -
De lo alto caen tres segundos de silencio.
Te sonrojas, sonrío.
Y yo me repliego para dentro de mis venas,
urgo en mis bolsillos buscando piedras azules
y encuentro pelusas de algodón gris;
Me sonrojo, sonries.
Me decis calles, viento, do mayor
y yo corro a esconderme tras mis hemoglobinas,
rasgo una célula buscando que sangre miel
mas de ella solo brota arena tibia.
Me sonrojo, sonries.
Me decis: vamos chico, no te esfuerces,
y sonries.
Y el espacio todo alrededor se derrumba
y quedo desnudo .
Me sonrojo, sonries.
Te digo: es que me cuestas, niña
- - -
- - -
- - -
De lo alto caen tres segundos de silencio.
Te sonrojas, sonrío.
viernes 28 de noviembre de 2008
No hay dos
Te busco en los silencios que titilan
en los pliegues de la cortina.
En ese espasmo de resaca que produce
caminar por tu recuerdo.
Silenciosa, allende los rios y las nubes,
una gota de tu mirada se cuela desde
la lejania en que te encuentras.
Y yo sentado, obstinado,
te dibujo en las baldosas.
Me deslizo sobre el eco de tu piel en mi memoria.
Te busco.
Salto a tu imagen de porcelana,
mis retazos se funden
en el hielo de tu ausencia.
Me incorporo, me revuelco
y no te encuentro.
Me abrazo a tu palabra ausente
atravezandome la mente
Y quedo colgado de tu sonrisa dibujada,
insistentemente.
en los pliegues de la cortina.
En ese espasmo de resaca que produce
caminar por tu recuerdo.
Silenciosa, allende los rios y las nubes,
una gota de tu mirada se cuela desde
la lejania en que te encuentras.
Y yo sentado, obstinado,
te dibujo en las baldosas.
Me deslizo sobre el eco de tu piel en mi memoria.
Te busco.
Salto a tu imagen de porcelana,
mis retazos se funden
en el hielo de tu ausencia.
Me incorporo, me revuelco
y no te encuentro.
Me abrazo a tu palabra ausente
atravezandome la mente
Y quedo colgado de tu sonrisa dibujada,
insistentemente.
lunes 24 de noviembre de 2008
Mejor no hablar de ciertas cosas
Cierta noche en un bar, ella me había hablado del amor y la comprensión.
Volvió a su casa sola y llorando.
Volvió a su casa sola y llorando.
domingo 23 de noviembre de 2008
La flor
¿Qué te parece?. Pregunto apuntando con el dedo hacia su izquierda.
- No me molesta, dijo y continuo nadando en sus pensamientos.
- ¿Acaso no eres capaz de reconocer la belleza? Digo… ¡Es como levantarse todos los dìas y mirarse las manos detenidamente!
- No me importa, es solo una flor en este momento y tan sólo tu presencia y el gesto al apuntarla con el dedo ha desteñido lo hermoso que podía haber en ella. El mundo es hermoso, ya lo sé. ¿Acaso crees que nunca hice la puta observación de mis manos y seguir asombrado sus continuas lineas?
La belleza, y lastima por mi, la puedo reconocer unicamente a solas. En este instante si me miro las manos no encontraré belleza, encontraré que es utilizada profanamente, las hallaré pulcras, con las uñas estilizadas y recordaré que tan solo contacta cosas que no las siento sagradas en el espiritu. ¿Y sabes por qué?. Por que ya no existe nada sagrado en este mundo, fue todo cubierto de lodo, de calles, automoviles y de entes, si, entes, entes que deambulan como zombies por sus calles malolientas, innaturales, ciegas y todo esto saca belleza a todo.
¿Quieres que descubra la belleza de una flor?. Déjame solo.
- No me molesta, dijo y continuo nadando en sus pensamientos.
- ¿Acaso no eres capaz de reconocer la belleza? Digo… ¡Es como levantarse todos los dìas y mirarse las manos detenidamente!
- No me importa, es solo una flor en este momento y tan sólo tu presencia y el gesto al apuntarla con el dedo ha desteñido lo hermoso que podía haber en ella. El mundo es hermoso, ya lo sé. ¿Acaso crees que nunca hice la puta observación de mis manos y seguir asombrado sus continuas lineas?
La belleza, y lastima por mi, la puedo reconocer unicamente a solas. En este instante si me miro las manos no encontraré belleza, encontraré que es utilizada profanamente, las hallaré pulcras, con las uñas estilizadas y recordaré que tan solo contacta cosas que no las siento sagradas en el espiritu. ¿Y sabes por qué?. Por que ya no existe nada sagrado en este mundo, fue todo cubierto de lodo, de calles, automoviles y de entes, si, entes, entes que deambulan como zombies por sus calles malolientas, innaturales, ciegas y todo esto saca belleza a todo.
¿Quieres que descubra la belleza de una flor?. Déjame solo.
martes 18 de noviembre de 2008
La visita
Recostado en la cama, el sueño subía lentamente y lo abrazaba reemplanzando a la vigilia en ese instante de transferencia de lo objetivo al puro mundo del inconsciente (que muchas veces he pensando que podrá ser así la muerte).
Abria repentinamente los ojos y observaba la barnizada rectangularidad de la puerta que tenía en frente para luego cerrarlos suavemente otra vez, sin poder controlarlo. Olía su presencia, la intúia fuertemente, sabía que en algún momento ese picaporte giraría y ella entrará con toda su luminosa femineidad impregnando vitalismo y sonrisas en cada rincón de su alma.
La oyó reir tras la puerta y el sonrió del otro lado. Como lo había presentido, la puerta se abrío y ella sonrió levantando la mano derecha ocupada por una guampa como avisando la próxima actividad a compartir con el.
Dejó el termo de tereré sobre el escritorio (que hermosa, que hermoso vestido, que hermosa toda ella, pensaba él) y se abalanzó sobre él como un alud de abrazos y besos en el cuello.
-Te amo, nunca lo olvides- Le dijo susurrándole al oido.
Cada palabra de esa frase empezó a abrirse paso entre sus entrañas y derrumbando paredes en su alma. Abrió los ojos nuevamente y observó la puerta borrosa por tener los ojos empapados.
Deseó nunca despertar y quedarse ahí con ella, dónde sea que sea el lugar a donde van las personas cuando mueren.
Abria repentinamente los ojos y observaba la barnizada rectangularidad de la puerta que tenía en frente para luego cerrarlos suavemente otra vez, sin poder controlarlo. Olía su presencia, la intúia fuertemente, sabía que en algún momento ese picaporte giraría y ella entrará con toda su luminosa femineidad impregnando vitalismo y sonrisas en cada rincón de su alma.
La oyó reir tras la puerta y el sonrió del otro lado. Como lo había presentido, la puerta se abrío y ella sonrió levantando la mano derecha ocupada por una guampa como avisando la próxima actividad a compartir con el.
Dejó el termo de tereré sobre el escritorio (que hermosa, que hermoso vestido, que hermosa toda ella, pensaba él) y se abalanzó sobre él como un alud de abrazos y besos en el cuello.
-Te amo, nunca lo olvides- Le dijo susurrándole al oido.
Cada palabra de esa frase empezó a abrirse paso entre sus entrañas y derrumbando paredes en su alma. Abrió los ojos nuevamente y observó la puerta borrosa por tener los ojos empapados.
Deseó nunca despertar y quedarse ahí con ella, dónde sea que sea el lugar a donde van las personas cuando mueren.
Buk
Sentado en el bar observa el movimiento de la realidad.
Buscaba inútilmente algo en que pensar, algo donde reposar la fiebre de la razón. Bebió un largo sorbo del vaso de cerveza ya caliente y se dió por vencido.
-“Hay veces que lo más sensato que una persona puede hacer es sentarse con una copa en la mano” pensó suspirando.
Sonriendo levemente y sintiendo el alma liviana levanto la mano y exclamó:
-Me trae otra botella por favor.
Buscaba inútilmente algo en que pensar, algo donde reposar la fiebre de la razón. Bebió un largo sorbo del vaso de cerveza ya caliente y se dió por vencido.
-“Hay veces que lo más sensato que una persona puede hacer es sentarse con una copa en la mano” pensó suspirando.
Sonriendo levemente y sintiendo el alma liviana levanto la mano y exclamó:
-Me trae otra botella por favor.
Luminisidad momentánea
El la observaba cruzar la calle siempre desde el ángulo que le otorgaba su escritorio en la oficina frente a la ventana.
Esos eran los unicos momentos en que lograba olvidarse del mundo y los muros de la obligacion caían derrotados por la imagen de ella cruzando la calle.
Esos eran los unicos momentos en que lograba olvidarse del mundo y los muros de la obligacion caían derrotados por la imagen de ella cruzando la calle.
martes 11 de noviembre de 2008
La revolución
Sudaba y quedaba aún un poco de agua fresca en la heladera que dentro de un corto tiempo iba a dejar de llamarse así.
Todo en su casa tenia los segundos contados, incluido el reloj dejaría de funcionar una vez concluido el ciclo de las pilas. Caminaba en círculos por la sala y Joaquina la miraba desconcertada:
-¿ Decís que será cierto lo que se rumorea?
Él se detuvo y miró a la gente charlando en las calles a través de la ventana, todos sudaban en el gesto la misma incertidumbre.
-No sé, ya han pasado varias horas y sólo podemos fiarnos en lo que dijo Miguel.
-Dios quiera que no sea cierto, imaginanos viviendo sin electricidad, cinco años rompiendome el cerebro en una maldita universidad tratando de entender el funcionamiento de las computadoras, no sé hacer otra cosa, no sé!
Él se acerca y la abraza al ver el rostro deformado por el llanto y cae sobre ellos la terrible certeza de que sus vidas retrocederá unos buena cantidad de decenas de años.
La deja con suavidad sentada en el sofá y se aleja lentamente encaminandose a la calle.
Afuera, el murmullo de los vecinos fue poco a poco reemplazado por un silencio con luces de velas en los rostros asustados por el devenir. La luna brilla alta arriba y por primera vez observa la via lactea desde la vereda que travezaba un firmamento hasta ahora desconocido poblado por miles de estrellas.
Todo en su casa tenia los segundos contados, incluido el reloj dejaría de funcionar una vez concluido el ciclo de las pilas. Caminaba en círculos por la sala y Joaquina la miraba desconcertada:
-¿ Decís que será cierto lo que se rumorea?
Él se detuvo y miró a la gente charlando en las calles a través de la ventana, todos sudaban en el gesto la misma incertidumbre.
-No sé, ya han pasado varias horas y sólo podemos fiarnos en lo que dijo Miguel.
-Dios quiera que no sea cierto, imaginanos viviendo sin electricidad, cinco años rompiendome el cerebro en una maldita universidad tratando de entender el funcionamiento de las computadoras, no sé hacer otra cosa, no sé!
Él se acerca y la abraza al ver el rostro deformado por el llanto y cae sobre ellos la terrible certeza de que sus vidas retrocederá unos buena cantidad de decenas de años.
La deja con suavidad sentada en el sofá y se aleja lentamente encaminandose a la calle.
Afuera, el murmullo de los vecinos fue poco a poco reemplazado por un silencio con luces de velas en los rostros asustados por el devenir. La luna brilla alta arriba y por primera vez observa la via lactea desde la vereda que travezaba un firmamento hasta ahora desconocido poblado por miles de estrellas.
viernes 17 de octubre de 2008
Mastico los segundos que segrega este paisaje
De colorida inercia y estático vaivén del viento
En los perfiles de los árboles robustos.
Sombras marcan crucigramas de formas donde
Los pliegues deprimidos de las hojas ya caídas
Son peones y alfiles unos niños que han pasado.
Un banco solitario (lo acompañan ancianos que
Callan ante la puesta del sol) suda palabras de
amor y besos en sus maderas ya ocurecidas.
¿Por qué el tiempo pone colores en la vejez de las cosas?
Todo esto es tan antiguo y tan mio que no puedo tocarlo.
Si, nada nuestro podemos tocarlo (por que todo es ajeno)
No nos dieron eso los que moldearon nuestras
Ansias con arcillas de imposibilidad.
Entre mi sensación de recordar lo que no hicieron
en ese banco y lo que sucedió realmente; que es lo que queda?
Me han privado del puente que va al ocaso desde la mañana,
Como ladrones del infortunio, se han llevado la alegría inocente
De ignorar.
No poder hallar el nexo real y objetivo sin ser yo,
donde desnudo de mi mismo pueda derrumbar la idea de que
entre mi y mi idea del mundo no hay nada.
De colorida inercia y estático vaivén del viento
En los perfiles de los árboles robustos.
Sombras marcan crucigramas de formas donde
Los pliegues deprimidos de las hojas ya caídas
Son peones y alfiles unos niños que han pasado.
Un banco solitario (lo acompañan ancianos que
Callan ante la puesta del sol) suda palabras de
amor y besos en sus maderas ya ocurecidas.
¿Por qué el tiempo pone colores en la vejez de las cosas?
Todo esto es tan antiguo y tan mio que no puedo tocarlo.
Si, nada nuestro podemos tocarlo (por que todo es ajeno)
No nos dieron eso los que moldearon nuestras
Ansias con arcillas de imposibilidad.
Entre mi sensación de recordar lo que no hicieron
en ese banco y lo que sucedió realmente; que es lo que queda?
Me han privado del puente que va al ocaso desde la mañana,
Como ladrones del infortunio, se han llevado la alegría inocente
De ignorar.
No poder hallar el nexo real y objetivo sin ser yo,
donde desnudo de mi mismo pueda derrumbar la idea de que
entre mi y mi idea del mundo no hay nada.
Paréntesis
La poesía nace cuando se deshila el enredo que nuestra humanidad ha hecho con las cosas y se nos muestran así, claroscuras, sin que tengan ya relación con nuestras opiniones enlazadas con la de los demás.
Las personas, así como fueran concebidas por nuestra era, son como manchas que enturbian el paisaje natural.
La compañía nos obliga a tener opiniones y a mantenerlas constantemente, ya que la compañía es el sinónimo de la vigilancia desde el punto de vista de la comunicación, recordándonos siempre que hemos cambiado de parecer acerca de una u otra cuestión.
Para que la contemplación estética nazca debe romper relación con la opinión, entendiendo como opinión lo que uno cree que son las cosas, para que florezca la poesía hay que ir a la fuente libre de recuerdos de humanidad (creencias, dogmas, ideales) y zambullirse en las sensaciones que nos produce el choque frontal con las cosas.
Por los vericuetos del pensamiento es necesario andar solos.
Las personas, así como fueran concebidas por nuestra era, son como manchas que enturbian el paisaje natural.
La compañía nos obliga a tener opiniones y a mantenerlas constantemente, ya que la compañía es el sinónimo de la vigilancia desde el punto de vista de la comunicación, recordándonos siempre que hemos cambiado de parecer acerca de una u otra cuestión.
Para que la contemplación estética nazca debe romper relación con la opinión, entendiendo como opinión lo que uno cree que son las cosas, para que florezca la poesía hay que ir a la fuente libre de recuerdos de humanidad (creencias, dogmas, ideales) y zambullirse en las sensaciones que nos produce el choque frontal con las cosas.
Por los vericuetos del pensamiento es necesario andar solos.
jueves 16 de octubre de 2008
Estoy hastiado de escribir sobre la vida.
Que los sueños, los recuerdos y demás cosas
Que se burlan tras bambalinas.
Hoy quiero desparramar los versos.
Dejar las teclas muertas, ser simple y decir
Sin mucha orla cómica de poesía que
gustaría de estrellar mi cuerpo contra
una pared con espinas.
Si. Así de simple.
Una pared real como los versos en los que me hundo
En vez de ir a la cocina, cuando tengo hambre de algo
Y recurro a la tecla inerte que recrea esta cosa grotesca
Y desteñida llama vida.
Imagino a la vida así, tal cual, sin verdad.
Y al ir en busca de ella –no creyéndomela-
La redibujo, papel calcado, en desasosegada terquedad.
En fin.
Que otra cosa he de hacer. Es esto o no es esto.
Y no sé hacer otra cosa que empavonarme
desde que me levanto en un charco de sensaciones.
Si la alegría es súbita y desprendida, digo que lamo
La inocencia que transpiran las ramas.
Si la angustia es repentina, escucho el murmullo
Apagado de la nada tras las cosas.
(o al menos eso digo, y en nada de lo que diga yo creo)
Si. Así de simple.
Hemorragia literaria vana sube desde el estómago
Para hacernos compañía. Insincera, pero compañía
Al fin.
Vamos. Me dirán que quien escribe permanece
Fiel a una idea por toda su finitud.
(Y hay días de fiesta sigilosa donde el subsuelo
de la frente se ventila y un humo ocioso
Nos desprende de todo este lento arder llamado
Pensamiento)
Que los sueños, los recuerdos y demás cosas
Que se burlan tras bambalinas.
Hoy quiero desparramar los versos.
Dejar las teclas muertas, ser simple y decir
Sin mucha orla cómica de poesía que
gustaría de estrellar mi cuerpo contra
una pared con espinas.
Si. Así de simple.
Una pared real como los versos en los que me hundo
En vez de ir a la cocina, cuando tengo hambre de algo
Y recurro a la tecla inerte que recrea esta cosa grotesca
Y desteñida llama vida.
Imagino a la vida así, tal cual, sin verdad.
Y al ir en busca de ella –no creyéndomela-
La redibujo, papel calcado, en desasosegada terquedad.
En fin.
Que otra cosa he de hacer. Es esto o no es esto.
Y no sé hacer otra cosa que empavonarme
desde que me levanto en un charco de sensaciones.
Si la alegría es súbita y desprendida, digo que lamo
La inocencia que transpiran las ramas.
Si la angustia es repentina, escucho el murmullo
Apagado de la nada tras las cosas.
(o al menos eso digo, y en nada de lo que diga yo creo)
Si. Así de simple.
Hemorragia literaria vana sube desde el estómago
Para hacernos compañía. Insincera, pero compañía
Al fin.
Vamos. Me dirán que quien escribe permanece
Fiel a una idea por toda su finitud.
(Y hay días de fiesta sigilosa donde el subsuelo
de la frente se ventila y un humo ocioso
Nos desprende de todo este lento arder llamado
Pensamiento)
jueves 9 de octubre de 2008
Re-creación poética
La cárcel
La estrada
La cascada
El ventanal...
Todos miradores.
Antros de espectros secuenciales,
hálitos de un verde que se funde
y trepa hasta la médula, el alma.
Y no hay calma.
Es imposible querer alivio, dejar el jardín sin
desparramar el verde y cocinarlo en delirio.
La calle que da al otrora, al acaso, al talvez,
se parte en mil y un cuadros de espejos, habitaciones
del mientras tanto y un crujir de venas se revuelcan
por dentro de nuestro oriente desorientado.
Crucigrama de escaleras invertidas
que descienden al olvido
(esto si es que es una suerte)
Si el azar...
o el destino
– poco importa-
Alguien puso pinceles en nuestras manos cristalinas,
Si un dios descontento, inconcluso o insuficiente...
- poco importa -
Se inventa un viento del sur que reclama el norte,
se empuja al mar,
se arranca de lo quieto tempestad.
Hacer poesía es desubicarse.
La estrada
La cascada
El ventanal...
Todos miradores.
Antros de espectros secuenciales,
hálitos de un verde que se funde
y trepa hasta la médula, el alma.
Y no hay calma.
Es imposible querer alivio, dejar el jardín sin
desparramar el verde y cocinarlo en delirio.
La calle que da al otrora, al acaso, al talvez,
se parte en mil y un cuadros de espejos, habitaciones
del mientras tanto y un crujir de venas se revuelcan
por dentro de nuestro oriente desorientado.
Crucigrama de escaleras invertidas
que descienden al olvido
(esto si es que es una suerte)
Si el azar...
o el destino
– poco importa-
Alguien puso pinceles en nuestras manos cristalinas,
Si un dios descontento, inconcluso o insuficiente...
- poco importa -
Se inventa un viento del sur que reclama el norte,
se empuja al mar,
se arranca de lo quieto tempestad.
Hacer poesía es desubicarse.
martes 7 de octubre de 2008
Segundo a segundo,
Fotograma a fotograma,
El paisaje susurra la hueca melodía
De un oscuro pozo.
Una misma noche nos cobija y
de una misma nube respiramos la lluvia
continua.
Caminemos bajo la lluvia sin que nos importe
La idea de un sol que evapore las gotas
Alojadas.
Tal vez el calor sea la sensación
Que florece del arte de disolverse
en el agua.
Así...
dejados, sueltos,
mojados en el charco de todo,
hemorrágicos de ebriedad al sentir
Nuestras células temblar desde la raíz
Al follaje, caigamos de anchura total
Destripando las ideas de plumas/lechos,
Sonriendo a los oasis, regándolos
Con versos transparente, dejándolos luego
Morir en la lejanía de las sombras,
allí donde más temprano que tarde
-por que nunca es suficiente nada-
nos espera quien ya nos tiene desde
Siempre.
Fotograma a fotograma,
El paisaje susurra la hueca melodía
De un oscuro pozo.
Una misma noche nos cobija y
de una misma nube respiramos la lluvia
continua.
Caminemos bajo la lluvia sin que nos importe
La idea de un sol que evapore las gotas
Alojadas.
Tal vez el calor sea la sensación
Que florece del arte de disolverse
en el agua.
Así...
dejados, sueltos,
mojados en el charco de todo,
hemorrágicos de ebriedad al sentir
Nuestras células temblar desde la raíz
Al follaje, caigamos de anchura total
Destripando las ideas de plumas/lechos,
Sonriendo a los oasis, regándolos
Con versos transparente, dejándolos luego
Morir en la lejanía de las sombras,
allí donde más temprano que tarde
-por que nunca es suficiente nada-
nos espera quien ya nos tiene desde
Siempre.
viernes 3 de octubre de 2008
Hay días descubiertos por manos escarchadas
y salen a relucir, opacas,
todas las intenciones
tiritando en el suelo.
Hay días en que los momentos derretidos por
Un sol de incongruencias espesan nuestros
Pasos y salimos de casa dejando la voluntad
En el perchero.
Hay días de sal y cadalso. Suicidio de los glóbulos
Rojos del ánimo, atardecer en la sangre, sombra
Abrazada a las intenciones.
Respira
Respira
Respira
Respira
Respira
Respira
Es lo unico que sale bien...
a veces.
En estos días es mejor salir a caminar sin paraguas,
Difícilmente haya un día similar.
y salen a relucir, opacas,
todas las intenciones
tiritando en el suelo.
Hay días en que los momentos derretidos por
Un sol de incongruencias espesan nuestros
Pasos y salimos de casa dejando la voluntad
En el perchero.
Hay días de sal y cadalso. Suicidio de los glóbulos
Rojos del ánimo, atardecer en la sangre, sombra
Abrazada a las intenciones.
Respira
Respira
Respira
Respira
Respira
Respira
Es lo unico que sale bien...
a veces.
En estos días es mejor salir a caminar sin paraguas,
Difícilmente haya un día similar.
lunes 29 de septiembre de 2008
Descansa.
Llenate del manto oscuro, mañana desteñida
Que es la noche.
Desanda.
Rodeate de musgos y transparencias latentes en
El eter.
Triangula.
Esceptico de ti mismo no seas ni el uno ni el otro
Que te sueñas, ni el que te piensas al soñarte.
Sosiega.
Que la brisa hable en tus poros la lengua de
Los dioses de la hierba.
Calla.
Obtuso recorre tus calles que desconoces
Iluminados por faroles mortecinos.
Aquieta.
Que tu cuerpo, marioneta-sombra, no
Incida mas que en llenar tu copa silenciosa.
Abdica.
Supremo y rendido, ante la presencia
Extatica de los montes que te creas.
Recreate.
Dios-niño, nada es cierto.
Llenate del manto oscuro, mañana desteñida
Que es la noche.
Desanda.
Rodeate de musgos y transparencias latentes en
El eter.
Triangula.
Esceptico de ti mismo no seas ni el uno ni el otro
Que te sueñas, ni el que te piensas al soñarte.
Sosiega.
Que la brisa hable en tus poros la lengua de
Los dioses de la hierba.
Calla.
Obtuso recorre tus calles que desconoces
Iluminados por faroles mortecinos.
Aquieta.
Que tu cuerpo, marioneta-sombra, no
Incida mas que en llenar tu copa silenciosa.
Abdica.
Supremo y rendido, ante la presencia
Extatica de los montes que te creas.
Recreate.
Dios-niño, nada es cierto.
Lo que sea, menos olvido.
Trizar en fragmentos cristalinos
Nuestra estatura en las sombras.
Beber aun que sin sed, desde el otoño,
Primaveras de otrora.
Lo que sea, menos olvido.
Desprender del presente cuesta abajo
Hasta las caricias preteritas nuestro anhelo
Palpitante,
Lo que sea, menos olvido.
Decretar supremos el hastio del presente
Cuando atardece en el animo y sopla un frio
Viento de arcadas devenidas.
Rasgar lienzos del tedio aparecido
Y llenarse los pulmones de las risas aplazadas.
Lo que sea, menos olvido,
Verter en hojas blancas el cansancio
Transparente.
Ceder sin lagrimas en el alma
A las tristezas como piedras.
Lo que sea, menos olvido,
De nuevo te reveo, falseada,
Sombra lejana, sintiendo caer
Los retazos de lo que fuimos
En mi consciencia.
Lo que sea, menos olvido.
Y el verte me pesa, castillo de arena derrumbado
Por el soplo del hado.
Desde abajo, cae la tarde en mi sangre.
…………………………………………
Dios, dame olvido.
Trizar en fragmentos cristalinos
Nuestra estatura en las sombras.
Beber aun que sin sed, desde el otoño,
Primaveras de otrora.
Lo que sea, menos olvido.
Desprender del presente cuesta abajo
Hasta las caricias preteritas nuestro anhelo
Palpitante,
Lo que sea, menos olvido.
Decretar supremos el hastio del presente
Cuando atardece en el animo y sopla un frio
Viento de arcadas devenidas.
Rasgar lienzos del tedio aparecido
Y llenarse los pulmones de las risas aplazadas.
Lo que sea, menos olvido,
Verter en hojas blancas el cansancio
Transparente.
Ceder sin lagrimas en el alma
A las tristezas como piedras.
Lo que sea, menos olvido,
De nuevo te reveo, falseada,
Sombra lejana, sintiendo caer
Los retazos de lo que fuimos
En mi consciencia.
Lo que sea, menos olvido.
Y el verte me pesa, castillo de arena derrumbado
Por el soplo del hado.
Desde abajo, cae la tarde en mi sangre.
…………………………………………
Dios, dame olvido.
miércoles 24 de septiembre de 2008
Redondeta
En el barrio sepiado de
callejas atardecidas,
las esperanzas sientan
sus cuerpos de humo
en charcos donde un
turbio azul
reflejado los tiembla.
En el barrio marrón de
callejones de espejos,
Las ilusiones tuercen
sus transparencias
De ensueño y escapan
de los ojos yendo a
morir a los pies
de las puertas.
En los puertos caídos
de la ciudad dormida,
se vislumbran horizontes
curvos irreales y
espejismos de formas.
Las estrellas todas brillan
ausentes y tiene
más hermandad
con las grietas que con
Vapores de sueños en
los arrabales nocturnos
de este barrio de sombras.
Todo es ausencia vestida
en sus veredas.
Todo es olvido vertido
En los muros de las casas.
En la ciudad partida por
Senderos de ansias,
Las esposas tejen engaños
Para las noches del alma.
Todo es raudal somnolencia
En las alcantarillas de la ciudad
Cautiva.
Pero más vale la calma
Que abrazar la vida en la ciudad
Dormida.
Turistas insomnes de las calles
dolientes,
cruzando portales
de nada
atravesando
avenidas vacías.
callejas atardecidas,
las esperanzas sientan
sus cuerpos de humo
en charcos donde un
turbio azul
reflejado los tiembla.
En el barrio marrón de
callejones de espejos,
Las ilusiones tuercen
sus transparencias
De ensueño y escapan
de los ojos yendo a
morir a los pies
de las puertas.
En los puertos caídos
de la ciudad dormida,
se vislumbran horizontes
curvos irreales y
espejismos de formas.
Las estrellas todas brillan
ausentes y tiene
más hermandad
con las grietas que con
Vapores de sueños en
los arrabales nocturnos
de este barrio de sombras.
Todo es ausencia vestida
en sus veredas.
Todo es olvido vertido
En los muros de las casas.
En la ciudad partida por
Senderos de ansias,
Las esposas tejen engaños
Para las noches del alma.
Todo es raudal somnolencia
En las alcantarillas de la ciudad
Cautiva.
Pero más vale la calma
Que abrazar la vida en la ciudad
Dormida.
Turistas insomnes de las calles
dolientes,
cruzando portales
de nada
atravesando
avenidas vacías.
Insomnio
Siento sueño en el hábito de pensar.
De pensarme cuando pienso que tengo sueño.
De soñarme pensando tengo sueño.
Pero sobre todo lo que tengo es sueño,
Cuando me arrebato de mis ideas de las cosas
Me descoso del consuelo de mis verdades falsas.
Falta en la sangre un sueño que nos sueñe
Lucidos al vivir para vivir sabiendo que todo es
Sueño.
Miro al cielo y le agrego un cansancio que tengo
Para no sentirme solo.
Miro al cielo y pienso que es un naranja cansado
Que no llegó al rojo y que los árboles hastiados
Se desvisten cuando les llega el otoño a la savia.
Es que toda esta mecánica me cansa al soñar
Que el sueño que nos sueña es algo mas que un sueño
Y que no podemos asirlo y hacerlo nuestro.
......
....
..
Pero a la gente que se sueña despierta…
A ellos sí que les envidio por soñarse seguros,
Aúnque lo que sueñen siga siendo un sueño.
Construyo castillos de aire en el aire,
Y les derramo colores de siembras de primaveras
Imposibles
Con una sonrisa amplia como nuestra imposibilidad
Saludo a las cenizas que quedan cuando una brisa
Barre la idea de que poseemos nuestros sueños.
Y aún así tengo sueño.
De pensarme cuando pienso que tengo sueño.
De soñarme pensando tengo sueño.
Pero sobre todo lo que tengo es sueño,
Cuando me arrebato de mis ideas de las cosas
Me descoso del consuelo de mis verdades falsas.
Falta en la sangre un sueño que nos sueñe
Lucidos al vivir para vivir sabiendo que todo es
Sueño.
Miro al cielo y le agrego un cansancio que tengo
Para no sentirme solo.
Miro al cielo y pienso que es un naranja cansado
Que no llegó al rojo y que los árboles hastiados
Se desvisten cuando les llega el otoño a la savia.
Es que toda esta mecánica me cansa al soñar
Que el sueño que nos sueña es algo mas que un sueño
Y que no podemos asirlo y hacerlo nuestro.
......
....
..
Pero a la gente que se sueña despierta…
A ellos sí que les envidio por soñarse seguros,
Aúnque lo que sueñen siga siendo un sueño.
Construyo castillos de aire en el aire,
Y les derramo colores de siembras de primaveras
Imposibles
Con una sonrisa amplia como nuestra imposibilidad
Saludo a las cenizas que quedan cuando una brisa
Barre la idea de que poseemos nuestros sueños.
Y aún así tengo sueño.
Ser-Humus
En este paraje de sombras,
En este montaje anónimo,
En este circo de simulacros
Coloridos,
En este lodo, en este campo,
En esta arena movedizas
Cósmica, total y vertiginosa,
En esta llama de consumo lento,
seguro y definitivo…
Unos danzan vendados,
Otros beben, algunos hacen ruido
En sus pastizales nocturnos,
Otros van antorcha en mano
Por ruinas antiguas buscando
Entender el mareo de hoy,
Otros nunca dejan de ser niños,
Otros se descubren a la luz de
Las estrellas, otros aman, odian,
Vociferan, otros trazan futuros,
Duermen, sueñan y en ellos se
Enredan.
Pero solo quienes comprenden
A los árboles olvidan, no retienen
De la vida más que el instante en
Que zumba la noche oblicua.
El deshielo dinámico de nuestras
Carnes ante el giro eterno de los astros
Nos invita a desentendernos,
olvidarnos y quebrar al sol tibio
todas nuestras preguntas e
insinuaciones y no guardar
De las cosas nada más que aquella
Brizna delicada que baña el corazón
Al contacto irrepetible de una mirada.
Sorbo a sorbo, arroparnos con los segundos
Que palpitan en las hojas, ignorando
Al misterio que da movimiento
A nuestra sangre.
Si a nuestra altura corpórea
Un hálito sutil da vida;
¿Qué querer más de ella
Que lo impuesto?
Si a nuestro pecho cerrado
Sueños alienta;
¿Para que trocarlos por luz
lunar de sombría lumbre?
Descubrir el manto de las
Apariencias es gritar en un
Pozo dónde sólo un eco
Vacío y lacerante viene a vestirnos
De dudas nocturnas.
¡El sol, la brisa, la noche, las calles intricadas
De las cosas, tales sean nuestras creencias
De los momentos!
Carnes a los que un hálito invisible da movimiento...
Venga sobre nosotros la tierra entera con
sus fragmentos húmedos a servirnos de
lechos para nuestro peso.
La sequedad de la tierra al sol a identificarse
Con nosotros y ver pasar la vida,
Caravana de cristal multiforme, como
Espectadores efímeros de un teatro de sueños.
En este montaje anónimo,
En este circo de simulacros
Coloridos,
En este lodo, en este campo,
En esta arena movedizas
Cósmica, total y vertiginosa,
En esta llama de consumo lento,
seguro y definitivo…
Unos danzan vendados,
Otros beben, algunos hacen ruido
En sus pastizales nocturnos,
Otros van antorcha en mano
Por ruinas antiguas buscando
Entender el mareo de hoy,
Otros nunca dejan de ser niños,
Otros se descubren a la luz de
Las estrellas, otros aman, odian,
Vociferan, otros trazan futuros,
Duermen, sueñan y en ellos se
Enredan.
Pero solo quienes comprenden
A los árboles olvidan, no retienen
De la vida más que el instante en
Que zumba la noche oblicua.
El deshielo dinámico de nuestras
Carnes ante el giro eterno de los astros
Nos invita a desentendernos,
olvidarnos y quebrar al sol tibio
todas nuestras preguntas e
insinuaciones y no guardar
De las cosas nada más que aquella
Brizna delicada que baña el corazón
Al contacto irrepetible de una mirada.
Sorbo a sorbo, arroparnos con los segundos
Que palpitan en las hojas, ignorando
Al misterio que da movimiento
A nuestra sangre.
Si a nuestra altura corpórea
Un hálito sutil da vida;
¿Qué querer más de ella
Que lo impuesto?
Si a nuestro pecho cerrado
Sueños alienta;
¿Para que trocarlos por luz
lunar de sombría lumbre?
Descubrir el manto de las
Apariencias es gritar en un
Pozo dónde sólo un eco
Vacío y lacerante viene a vestirnos
De dudas nocturnas.
¡El sol, la brisa, la noche, las calles intricadas
De las cosas, tales sean nuestras creencias
De los momentos!
Carnes a los que un hálito invisible da movimiento...
Venga sobre nosotros la tierra entera con
sus fragmentos húmedos a servirnos de
lechos para nuestro peso.
La sequedad de la tierra al sol a identificarse
Con nosotros y ver pasar la vida,
Caravana de cristal multiforme, como
Espectadores efímeros de un teatro de sueños.
Llueve
Llueve.
Y la lluvia es transparencia que empaña
este paisaje de orlas negras
de tedios concretos.
Y lo concreto es la tierra
entera con toda su envoltura
vana de misterios que me susurran
al oído que siempre seremos
brisa y nube, ave y río,
piedras erosionadas por una carcajada
silenciosa y sublime,
horriblemente sublime que escapa
de las grietas y se transparenta
untando esta hora de tedios concretos.
Y lo concreto es tu sonrisa cansada,
que estira la piel de los labios
más por profesión social que por sonreírle
a esta hora de silencio intersticio que golpea
los costados de los vitrales del alma.
Y lo concreto es tu mirada que no mira a nada,
a nada más que a la propia idea que me hago
de tu follaje escondido, pero que es tan obvio,
tan luminosamente real, tan imposiblemente cierto
a las aguas lunares de este momento en que
las nubes se han retirado y un sol ilumina abriéndose paso
entre los conceptos, deshojándolos, dejando ver la risa,
oyendo la imagen vana de mi cansancio sosegado.
Y mi cansancio se rompe, silencioso,
y los pedazos son la vida entera.
Llueve.
Y la lluvia cabalga sobre un viento de olvidos.
¿Qué fue de los sueños de infancia de todas las infancias?
¿Dónde está ese lugar imposible donde se apagaron
todos los ocasos?
¿Dónde quedaron los brillos nunca vistos de estrellas moribundas?
¿Qué fue de lo que fue?
Nada, somos sueños de sueños,
bromas grotescas de un abismo dinámico.
Siluetas, sombras chinas en el gran teatro – que es nada – de todo.
¡Llévate, brisa fortuita de este momento lunar,
toda esta vestimenta de vestigios,
sanguijuela vital de mi devenir!
Quisiera que el universo y la vida toda sea una vela encendida y soplarla.
Quisiera que este momento sea todos los momentos,
muelle vacío de barcos que olvidaron todos los puertos.
Quisiera congelar el espacio todo, el tiempo todo
y que todo observe todo, espejo sucio de savias agrias.
Llueve.
Y la lluvia se disuelve dejando humedad de cansancio
sobre mi idea de las cosas.
Desnudo quedo al borde de la ventana abstracta donde
observo oscilar vacíos.
Un silencio envuelve todo el aire perfumado
de risas apagadas.
Sólo queda un eco leve, risilla malvada de niños
que jugaron una broma mala a una anciana.
Poco a poco todo vuelve tomar su color,
fútil ciudad, dónde paseamos de la mano
de ilusiones y quedo en casa mojado, metafóricamente,
bañado en la pesadez suave que desciende sobre mi alma.
Y la lluvia es transparencia que empaña
este paisaje de orlas negras
de tedios concretos.
Y lo concreto es la tierra
entera con toda su envoltura
vana de misterios que me susurran
al oído que siempre seremos
brisa y nube, ave y río,
piedras erosionadas por una carcajada
silenciosa y sublime,
horriblemente sublime que escapa
de las grietas y se transparenta
untando esta hora de tedios concretos.
Y lo concreto es tu sonrisa cansada,
que estira la piel de los labios
más por profesión social que por sonreírle
a esta hora de silencio intersticio que golpea
los costados de los vitrales del alma.
Y lo concreto es tu mirada que no mira a nada,
a nada más que a la propia idea que me hago
de tu follaje escondido, pero que es tan obvio,
tan luminosamente real, tan imposiblemente cierto
a las aguas lunares de este momento en que
las nubes se han retirado y un sol ilumina abriéndose paso
entre los conceptos, deshojándolos, dejando ver la risa,
oyendo la imagen vana de mi cansancio sosegado.
Y mi cansancio se rompe, silencioso,
y los pedazos son la vida entera.
Llueve.
Y la lluvia cabalga sobre un viento de olvidos.
¿Qué fue de los sueños de infancia de todas las infancias?
¿Dónde está ese lugar imposible donde se apagaron
todos los ocasos?
¿Dónde quedaron los brillos nunca vistos de estrellas moribundas?
¿Qué fue de lo que fue?
Nada, somos sueños de sueños,
bromas grotescas de un abismo dinámico.
Siluetas, sombras chinas en el gran teatro – que es nada – de todo.
¡Llévate, brisa fortuita de este momento lunar,
toda esta vestimenta de vestigios,
sanguijuela vital de mi devenir!
Quisiera que el universo y la vida toda sea una vela encendida y soplarla.
Quisiera que este momento sea todos los momentos,
muelle vacío de barcos que olvidaron todos los puertos.
Quisiera congelar el espacio todo, el tiempo todo
y que todo observe todo, espejo sucio de savias agrias.
Llueve.
Y la lluvia se disuelve dejando humedad de cansancio
sobre mi idea de las cosas.
Desnudo quedo al borde de la ventana abstracta donde
observo oscilar vacíos.
Un silencio envuelve todo el aire perfumado
de risas apagadas.
Sólo queda un eco leve, risilla malvada de niños
que jugaron una broma mala a una anciana.
Poco a poco todo vuelve tomar su color,
fútil ciudad, dónde paseamos de la mano
de ilusiones y quedo en casa mojado, metafóricamente,
bañado en la pesadez suave que desciende sobre mi alma.
Paganus
Es necesario quebrar todo.
Derritir al sol tibio y natural
Todos los efectos.
Que las causas vuelvan a ser
Las hierbas que prolifera
El suelo vasto y anónimo,
Mas no de colores.
Que el vasto cielo nos baste
Para anidar en el pecho desnudo
La naturalidad de ser naturales.
Es necesario romper todo.
Desvestirnos de metas y caminos
Que no hacen mas que perdernos
En conjeturas de hilos que nos tejen
Telones donde nos representamos siempre
Otra cosa extraña.
Patria, libertad en ley y dios nos sellan
Los poros de la inconciencia clara
E infantil de las estrellas, alimentando
Unidad ante tanta cosa diversa
Que es la vida.
La Patria es una necesidad de hogar
Cuando la inmensa noche nos mece
Femenina y maternal.
La libertad siempre discute cuando
Los tejidos de los árboles se yerguen
Al sol de siempre.
Dios es un eco sentido que se oye
En el interludio silencioso al sentir vivir la vida.
Bajemos las escaleras del progreso que miente
Y huyamos al cuadro multiforme
de la rugosidad de los montes.
Al claro baño lunar que invita a desentendernos
De nosotros mismos y dispersarnos
En la garúa diurna.
A la incosciente motriz que da forma a los
Pliegues de los arboles, al hálito que da
Vuelo a los pájaros en los cielos.
Derritir al sol tibio y natural
Todos los efectos.
Que las causas vuelvan a ser
Las hierbas que prolifera
El suelo vasto y anónimo,
Mas no de colores.
Que el vasto cielo nos baste
Para anidar en el pecho desnudo
La naturalidad de ser naturales.
Es necesario romper todo.
Desvestirnos de metas y caminos
Que no hacen mas que perdernos
En conjeturas de hilos que nos tejen
Telones donde nos representamos siempre
Otra cosa extraña.
Patria, libertad en ley y dios nos sellan
Los poros de la inconciencia clara
E infantil de las estrellas, alimentando
Unidad ante tanta cosa diversa
Que es la vida.
La Patria es una necesidad de hogar
Cuando la inmensa noche nos mece
Femenina y maternal.
La libertad siempre discute cuando
Los tejidos de los árboles se yerguen
Al sol de siempre.
Dios es un eco sentido que se oye
En el interludio silencioso al sentir vivir la vida.
Bajemos las escaleras del progreso que miente
Y huyamos al cuadro multiforme
de la rugosidad de los montes.
Al claro baño lunar que invita a desentendernos
De nosotros mismos y dispersarnos
En la garúa diurna.
A la incosciente motriz que da forma a los
Pliegues de los arboles, al hálito que da
Vuelo a los pájaros en los cielos.
miércoles 18 de julio de 2007
Al principio era el fin...
Al final de todo, algo de real debe haber en este mundo, decía Keats... y más vale ampararnos en su sospecha.
Si hay algo de real, es esa sensación de frio sideral llamada soledad, que cala en los huesos del alma como algo material. Pero bueno, como nada serio viene con manual de instrucciones y tampoco vinimos con uno al nacer, esto tampoco debe ser un gran problema.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)